Probamos Hatch, el «Google Stadia» de juegos para smartphone optimizado para la red 5G
Probamos Hatch, el «Google Stadia» de juegos para smartphone optimizado para la red 5G

Tecnología

El 5G lleva tiempo siendo ya una realidad, al menos en una primera fase inicial que conocemos como 5G NSA. En el caso de España, Vodafone ha sido la primera operadora en desplegar esta nueva tecnología en unas cuantas ciudades y, si bien es completamente usable dentro de las zonas en las que hay cobertura, lo cierto es que se requiere un teléfono compatible con 5G y hacer uso de una aplicación optimizada para dicha red.

Es el caso de Hatch, un sistema de videojuegos móviles en streaming. Para que nos entendamos, es como Google Stadia, pero con juegos para smartphone. Esta aplicación está optimizada para ser usada con redes 5G, ya que los juegos se ejecutan en un servidor y nosotros recibimos la imagen en tiempo real. Suena como poco curioso, así que me he desplazado a Málaga armado con un Xiaomi Mi MIX 3 5G y una tarjeta SIM de Vodafone con una tarifa de datos ilimitados para ver cómo es la experiencia.


Un repaso a Hatch

Hatch Interfaz Así luce la interfaz de Hatch.

Hatch es una aplicación bastante sencilla. Simplemente tienes que descargarla en el móvil, registrarte usando tu número de teléfono, elegir uno de los 150 juegos que hay disponibles en la plataforma y lanzarlo. No hay descargas ni esperas, simplemente juegas, como en Google Stadia. Los hay premium y gratuitos, así como te puedes imaginar, tocará pasar por una suscripción para poder acceder a todos.

Los clientes Vodafone con tarifas One ilimitada y Móvil ilimitada Total pueden conseguir una promoción de un año de Hatch Premium gratis, mientras que los clientes Vodafone con otras tarifas pueden conseguir tres meses gratis, tras los cuales el precio del servicio pasará a ser de 6,99 euros al mes. Sobra decir que dentro de Hatch hay juegos premium (de pago), como ‘Monument Valley’ o ‘Leo’s Adventure, y gratuitos, como ‘Angry Birds’, ambos incluidos al pagar la suscripción.

El funcionamiento es tan sencillo como elegir un juego y pulsar en «Play»

Para verlo más fácilmente, es como si en Google Play pudieses seleccionar un juego y jugarlo directamente sin tener que esperar. La diferencia es que el catálogo es más reducido y, un aspecto muy, muy importante, que los juegos no están adaptados a todos los tamaños de pantalla. Si juegas a Google Stadia, sabrás que los juegos se ejecutan en 16:9, pero si usas un monitor ultrawide, por ahora tendrás que jugar con dos enormes bandas negras a los lados. En Hatch es igual, solo que las bandas negras se colocan arriba y abajo.

Por lo demás, el juego es exactamente el mismo que el de Google Play. Mismas funciones, mismas opciones de personalización, etc. La diferencia es que se elimina la necesidad de tener un dispositivo potente para jugar en la máxima calidad. Sobre el papel, claro, porque todo sea dicho, en Hatch no hay juegos demasiado exigentes en términos gráficos. De los que hemos probado, ‘Titan Quest‘ podría ser el máximo exponente en gráficos, pero la mayoría tienen gráficos más estilo cartoon. La inmensa mayoría de juegos son casuales, así que tiene sentido que sea así.

La experiencia de jugar en streaming usando 5G

Hatch 2

Antes de nada, hablemos de cómo se ha hecho la prueba. Como decía anteriormente, se ha llevado a cabo en Málaga, más concretamente en la Plaza de la Constitución (pleno centro de la ciudad costera), usando un Xiaomi Mi MIX 3 5G. La velocidad de descarga de la red era de 865 Mbps, 57,7 Mbps de subida y 28 ms de ping. Hemos jugado a diferentes títulos de diferentes géneros y grabado el gameplay usando la herramienta por defecto de MIUI, configurándola esta para detectar las pulsaciones en la pantalla. Así se puede ver si hay input lag o no.

Dicho esto, ¿qué tal la experiencia? Lo cierto es que, tras haber probado varios juegos, nos llevamos un sabor de boca más bien agridulce. Dulce, porque la experiencia de juego es bastante correcta a pesar de que en títulos como ‘Rocket Riot Multiplayer’ haya caídas de frames bastante importantes. Agria, porque el consumo de datos y de batería es bastante, bastante elevado.

Salvo el caso de ‘Rocket Riot Multiplayer’ y en líneas generales, el juego como tal, lo que llamaríamos gameplay, va sin problemas. No hay caídas en los gráficos, la latencia es correctísima y el avatar responde de inmediato a nuestros toques. Se podría decir que se puede jugar perfectamente, más allá del problemita de la relación de aspecto que mencionábamos anteriormente.

En los vídeos inferiores, que corresponden a diferentes juegos, puede comprobarse que la calidad gráfica es correcta y cómo, a diferencia de lo que sucede en algunos juegos de Google Stadia, no hay artefactos ni nada por el estilo fruto de la compresión.

Otro aspecto interesante es que los juegos se «cargan por fases» la primera vez que los iniciamos. Me explico. No es raro que, cuando abrimos un juego, primero se cargue el fondo de la pantalla, luego el marco para seleccionar un nivel, luego las animaciones, etc. Mientras se carga todo, la imagen sale pixelada, y eso no es plato de buen gusto si buscamos la mejor experiencia. En el vídeo bajo estas líneas puede verse claramente en los primeros segundos. Si esperas a que cargue, cierras el juego y vuelves a abrirlo este problema desaparece. Curioso, ¿verdad?

Hatch promete jugar sin descargas, pero es una «verdad a medias». Cuando terminé de probar los juegos miré el consumo de datos de Hatch (ahora hablaremos de eso) y MIUI, en la ficha de la app, me mostró también el peso de la misma: 1,82 GB. ¿Cómo? ¿Casi 2 GB de espacio ocupado en una app que pesa 43 MB y que hace todo en streaming? ¿Cómo es eso posible?

Usando un explorador de archivos, navegué hasta la carpeta «Android» > «Data», que es donde las apps Android guardan el caché y los datos de acceso frecuente, y cuál fue mi sorpresa al encontrar una carpeta llamada «live-hatch». Dentro de ella hay varias carpetas con datos caché no solo de todos los juegos que había jugado, sino de aquellos que había ojeado por encima y que no había jugado, una especie de precaché.

Cache

Hatch guarda copias caché de los juegos y no hablamos de archivos precisamente ligeros, puesto que en algunos casos la copia caché pesa hasta 160 MB. No son datos del gameplay, sino de elementos como iconos, imágenes estáticas, etc. ¿Y qué pasa si borro ese caché y vuelvo a iniciar el juego? Que, efectivamente, vuelven a cargarse todas las fases que mencionábamos anteriormente, volviendo así a las imágenes momentáneamente pixeladas. La empresa lo explica así en una respuesta a una reseña en Google Play:

«Hatch utiliza la tarjeta gráfica de tu móvil para procesar las instrucciones de la transmisión de los juegos que son streameados, al igual que algunas texturas adicionales. Por otro lado, todos los toques que hagas en la pantalla, son mandados desde tu móvil al servidor».

La batería y los datos móviles importan, y mucho

Consumo

Más allá del consumo de espacio en la memoria del teléfono, que tampoco debería suponer un problema dado que raro es el terminal que hoy en día no parte de los 64 GB de almacenamiento interno, dos aspectos que hay tener muy, muy, muy en cuenta son los datos móviles y la batería, porque Hatch es bastante glotona en ambos apartados.

Para que nos hagamos una idea, en los diez primeros minutos de juego, Hatch consumió 1,3 GB de datos móviles y un 20% de batería. Estamos hablando de que una hora de juego serían casi 8 GB de datos y que con la batería cargada al máximo aspiramos a jugar durante 50 minutos, un consumo quizá demasiado elevado para lo que se puede esperar del hecho de jugar en el móvil. Evidentemente, el consumo de datos móviles variará a largo plazo en aquellos juegos de uso común, ya que la app guarda copias caché de algunos elementos y, por lo tanto, no los descarga de nuevo, sino que los recupera de la memoria.

Aunque el servicio está optimizado para jugar con 5G, es totalmente posible jugar con 4G o WiFi

Por si cabe la duda, se puede jugar también con 4G y con WiFi, consiguiendo una experiencia muy similar, sobre todo usando una red doméstica y cuando la cobertura 4G es buena. La principal diferencia está en los tiempos de carga de esas imágenes estáticas que decíamos antes, pero en lo que a gameplay se refiere, no hay problemas de calidad gráfica ni de latencia. Vamos, que tener 5G no es un requisito indispensable.

Más allá de eso, lo cierto es que Hatch es un servicio curioso al que quizá le faltan algunos juegos más nuevos. Entiendo que tiene poco tiempo de vida y que el videojuego en streaming está todavía despegando, pero de cara al futuro me gustaría que los juegos estuviesen adaptados al tamaño de la pantalla y que el catálogo aumentase. El precio es de 6,99 euros, lo que supone 84 euros al año. Queda en las manos de cada usuario decidir si merece la pena pagar por acceder a una tarifa plana de juegos móviles o si es mejor pagar solamente por los juegos que quieras jugar en Google Play.


La noticia

Probamos Hatch, el «Google Stadia» de juegos para smartphone optimizado para la red 5G

fue publicada originalmente en

Xataka

por
José García

.

Cerrar menú