El bueno, el feo y el malo
El bueno, el feo y el malo

Redacción

Demasiado Mercedes, poco Red Bull y nada de Ferrari. Concluye el primer triplete de grandes premios de la tardía temporada 2020 y la balanza del Mundial ya está desequilibrada a favor del fabricante alemán, campeón de todo durante las últimas seis campañas. Tienen un monoplaza perfecto, por mucho que desde el garaje apunten a los problemas de refrigeración y la caja de cambios, y los teóricos rivales afrontan mucho trabajo por delante. Valtteri Bottas perdió el liderato en el GP de Hungría, pero reconoce que la lucha por el título está entre él y Lewis Hamilton, salvo sorpresa: «Hemos estado en dos circuitos diferentes y hemos tenido el mejor coche. Esto es la F1 y puede pasar cualquier cosa, pero sí, por lo visto hasta ahora, será cosa de Lewis o yo».

El Mercedes W11 brilla en todas las áreas: a una vuelta, en ritmo de carrera, por velocidad punta y por carga aerodinámica. «No es por una sola cosa, son muchas. Desde la ingeniería hasta el márketing. Pero no debemos dejarnos llevar pensando que somos los mejores, porque empezaríamos a perder», puntualiza Toto Wolff, jefe de la escudería, quien a pesar de las evidencias sigue esperando a Red Bull: «No tengo tan claro que se haya roto la competición, Red Bull sufrió durante todo el fin de semana en Hungría y en carrera sacaron un coche muy decente. Un coche que parecía que no iba a empezar la carrera. La ventaja actual con Verstsappen no es importante, con un abandono desaparecería de golpe».

Se señaló a Max Verstappen como la alternativa a Hamilton en 2020, y es cierto que individualmente está a un nivel altísimo. Su segundo puesto en Hungaroring tiene mérito, porque empezó la carrera en la séptima posición y pudo contener los arreones de Bottas con una montura claramente inferior y con neumáticos en peor estado. Pero su RB16 tiene, hoy por hoy, demasiadas taras y es muy difícil de pilotar, de ahí viene el acusado sobreviraje y los trompos constantes, o el accidente que sufrió cuando marchaba hacia la parrilla. En la fábrica estaban impresionados con las simulaciones del monoplaza, que arrojaban datos esperanzadores, pero en el asfalto no terminan de encontrar todas esas prestaciones, escondidas entre los reglajes. Christian Horner: «Lewis tiene una ventaja significativa, pero dependerá de las prestaciones que podamos desbloquear de nuestro RB16. Hay muchos datos para analizar, pero aerodinámicamente hay algo que no se comporta como debería». «En carrera estuvimos cerca, pero Mercedes tiene mucho, mucho ritmo», opina

Hay un F1 perfecto, otro que necesita una buena afinación… y luego está el lamentable Ferrari SF1000. En la carrera por las victorias y las poles ha desaparecido la fábrica de Maranello, reconvertidos en un equipo más de la zona media y ni siquiera el mejor de su categoría. El podio de Leclerc en Austria fue anecdótico, el quinto de Vettel en Hungría es representativo. Mattia Binotto no oculta la decepción ante un coche mejorable en lo aerodinámico (genera demasiada resistencia al aire) y mecánico (el paso atrás del motor a partir de las directivas de la FIA es abrumador): «Hay que cambiar todo lo que sea necesario porque esta dinámica es inaceptable. No hay otra solución posible. Que nos doblen es doloroso». Aunque receta paciencia: «No se solucionará en unas pocas semanas. En Barcelona vimos que no éramos rápidos, pero no esperábamos un inicio de temporada tan complicado». En 2019, los tres grandes ganaron carreras. Este año, pinta negro.

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