El Athletic vuelve a rugir en el derbi vasco
El Athletic vuelve a rugir en el derbi vasco

Redacción

El Athletic, tres decepciones después, volvió a saborear las mieles del triunfo en el derbi vasco con un 2-0 a la Real Sociedad. La salida en tromba de los hombres de Gaizka Garitano causó estragos en un cuadro txuri urdin timorato y quebradizo el tiempo justo para que su rival le dejase en la estocado. Iñaki Williams y Raúl García, los verdugos del gran rival.

El equipo del Bocho calentó el derbi vasco desde la previa, San Mamés fue una olla a presión desde el arranque y la jugada le salió redonda. Precisamente el principal responsable de los ánimos caldeados en los últimos días, Iñaki Williams, aplicó el primer zarpazo del partido embocando un centro de Capa, tercera asistencia en tres partidos de Liga, y fusilando por bajo a Moyà. Los leones habían olido sangre en la falta de tensión de la defensa txuri-urdin, de ahí el zarpazo de la pantera.

Golazo de Raúl García con colaboración de Moyà

El realista Zaldua cogió el relevo en lo que a protagonismo se refiere. Primero en una entrada que bien mereció una expulsión, pero se salvó. Y para rehacerse, se inventó una pillería ante la marca de Íñigo Córdoba que pudo costarle un buen susto al Athletic. El donostiarra le ganó en el cuerpeo al interior rojiblanco, que cayó en la trampa cometiendo penalti. La infracción dejó con el corazón en un puño a San Mamés, pero el VAR detectó que el contacto fue fuera del área y finalmente no hubo tal castigo.

La acción pareció espolear a la Real Sociedad, pero nada más lejos de la realidad. Un golazo de Raúl García, que sorprendió de vaselina a Moyà con un inefable golpeo de izquierda desde la frontal, aumentó la renta de los bilbaínos. El ‘rambo’ de los leones sacándose de la chistera un golazo, la tibieza del meta donostiarra y fiesta grande en La Catedral.

Al circo le podían crecer más enanos, y el técnico Imanol Alguacil se vio obligado a sustituir a Illarra por lesión en el tobillo. En su lugar entró Portu.

El VAR dictamina sentencia

El lugar de la Real en el partido cambió tras el descanso. El Athletic dio un paso atrás por otro delante de los guipuzcoanos, pero solo basado en una posesión estéril. No carburaban los blanquiazules y la ataraxia del equipo vizcaíno era palpable. San Mamés, ante el temor de que la comodidad exhibida pudiera resultar contraproducente, rugió con más fuerza que nunca segundos antes, qué curioso, de una diana de la Real Sociedad. Alexander Isak, que acababa de relevar a Willian José, puso la testa en un remache para reducir diferencias en el marcador. Sin embargo, el VAR actuó de oficio e invalidó el tanto. Jarro de agua fría para los de Alguacil.

El equipo de Garitano le vio las orejas al lobo y a partir del susto se dedicó a contemporizar, a nadar y guardar la ropa. Tanto que fue así, que el primer disparo entre palos de la Real, válido, no llegó hasta el minuto 83.

Deja una respuesta

Cerrar menú