El Alfa Romeo «más bonito, quizás también el más rápido»

Redacción

El Alfa Romeo C41 ve la luz en Polonia bajo la atenta mirada de Kimi Raikkonen, Antonio Giovinazzi y Robert Kubica, anfitrión y piloto reserva de la escudería suiza. El blanco y granate lucen espectaculares, aunque la aerodinámica del monoplaza difiere poco en comparación con su predecesor, el C39: el alerón delantero más extremo de la parrilla convive con los diseños que ya hicieron del antiguo Sauber un filón en velocidad punta, aunque se trate de un coche más sufrido en las curvas. Su destino depende directamente de Ferrari: si el motor italiano responde, Alfa Romeo aspirará a puntos como en 2019. Si falla, lucharán por el farolillo rojo como en 2020. Fueron octavos en ambas campañas, aunque con una diferencia de puntos importante (57 frente a 8).

Fred Vasseur, director del equipo, no fija un objetivo concreto para esta temporada: «Los objetivos son límites, nosotros queremos mejorar paso a paso para llegar al top de la zona media. En dos semanas veremos, en Bahréin, dónde estamos exactamente». A su lado, el director técnico, Jan Monchaux, incide en que durante el invierno se ha seguido un «desarrollo ha sido clásico, más simple que otros años porque no se podía trabajar en el coche de 2022″.

El proyecto se llama C41, aunque su predecesor sea el C39, porque ya habían asignado el C40 al cambio de reglas previsto inicialmente para 2021, pero pospuesto a 2022 por culpa de la pandemia. Indirectamente parece un homenaje a su estrella, Kimi Raikkonen, que con 41 años celebrará pronto dos décadas desde su debut en la Fórmula 1, precisamente con Sauber. «Es bonito ver un coche nuevo. Por ahora hay muchos interrogantes con los cambios de reglas, por cómo afectarán a cada equipo. En los test tendremos las primeras señales y para la primera carrera veremos cuál es nuestra situación», augura el finlandés, último campeón de Ferrari. En cuanto a Giovinazzi, italiano de 27 años: «Este año es el más bonito de los tres que he conocido en el equipo y espero que sea también el más rápido».

«Una presentación especial para Polonia»

Por lo demás, la presentación celebrada en el Teatro Nacional de Varsovia —y financiada por la petrolera polaca PKN Orlen, que acompaña a Kubica— incluyó detalles artístico-festivos de esos que caracterizaban a los estrenos de antaño en la Fórmula 1. Ballet, dos pianistas tocando a Pucini y Chopin, presentadores trajeados… Un evento con toques ‘vintage’, en cualquier caso, más interesantes que el vídeo pregrabado que va ganando terreno entre las prácticas de las escuderías. «Esta presentación en Polonia es increíble y especial para todos los aficionados polacos», manifestó Kubica. Sus fans son legión y cuando las gradas de los circuitos vuelvan a llenarse, le seguirán en masa, como siempre. Aunque sea piloto suplente.

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